lunes, 6 de noviembre de 2017

En Cancún murió nuestra constitución.






En Cancún murió nuestra constitución.



Propietarios de las cajas de seguridad de la empresa First National Security crearon una singular manera de protesta, al colocar coronas fúnebres con leyendas en recuerdo a sus derechos “asesinados” por las autoridades federales. Cancunenses afectados por el aseguramiento y apertura de mil 500 cajas por parte de la subprocuraduría especializada de investigación y delincuencia organizada(SEIDO) velaron esta noche simbólicamente, “la muerte de la propiedad privada, el estado de Derecho y el debido proceso”.



Las personas agraviadas, quienes mantienen el bloqueo parcial de la entrada a la calle Brisa, que desde hace casi tres semanas permanece acordonado un tramo de la avenida Xcaret en el centro de la cuidad, colocaron una ofrenda con velas, un ataúd, coronas y flores de cempaxúchitl, para velar “la muerte” de los artículos 1, 14 y 16 de la Constitución Mexicana.



Su inconformidad es por el procedimiento usado por la SEIDO para dar cause a una investigación federa que sigue la pista de delitos contra la salud y lavado de dinero, que afirman, ha violentado sus derechos a la privacidad, la propiedad, la seguridad y el de la audiencia. “En Cancún murió nuestra Constitución”, se leía en una de las cartulinas colocadas al pie del ataúd de madera, que fue rentado a una funeraria local.


“SEIDO asesto mil 500 puñaladas al articulo 230 del Código Nacional de Procedimientos Penales, con el aseguramiento de bienes” escribieron en otra cartulina con referencia a la obligación del ministerio publico o de la policía para elaborar un inventario de todos y cada uno de los bienes, que se pretenden asegurar, firmado por el imputado o la persona objeto del acto de investigación. Y todo parte de la supuesta investigación para rastrear bienes de Leticia Rodríguez Lara, alias “Doña Lety”, que por muchos años fue una de las principales distribuidoras de droga en la zona norte del estado.


Consideran que se ha violentado tal precepto ya que el aseguramiento, el ingreso a la bóveda y la apertura de las mil 500 cajas ocurrió sin la presencia del dueño de la empresa First Nacional Security (FNS), Santiago Ancona, y en la ausencia de quienes rentaron los espacios.

Mujeres afectadas montaron guardia y guardaron un minuto de silencio. En otro momento, en otro momento , una mujer con un reboso negro, en señal de luto, se coloco a un costado del féretro, con la Constitución en la mano y de frente, una veladora encendida.


En la escena se colocaron también cartulinas con las tradicionales “calaveritas” dedicadas a la Subprocuraduría:

“La SEIDO agonizando estaba, al no lograr avanzar y a la delincuencia atrapar. Creyó que en Cancún iba a resucitar y un botín se iba a llevar, incautando cajas de seguridad”.

Los asistentes angustiados pese a declaraciones del titular de la institución, Alonso Israel Lira Salas, acerca de los agraviados pueden estar cierto de que recobraran sus pertenencias intactas y completas, en tanto no formen parte de la investigación.
Los afectados acusan al funcionario federal de mentir pues dicen que la orden del para ejecutar el aseguramiento de las instalaciones no existe, así como la existencia de un notario de la compañía dando fe del inventario de los valores contenidos en las cajas.





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